• Haley & Majo Lovejoy

Gut Microbiome // Microbioma Intestinal

What is the gut microbiome and why should we even care? Well, let’s start by talking about the microbiome as a whole. Every human has a microbiome, which is the collection of trillions of microbes (viruses, bacteria, and fungi) that live in our bodies. Some of the bacteria in the microbiome cause, or are correlated with, diseases, while other bacteria are essential for a healthy immune system. Most microbes of the microbiome exist in our intestines and on our skin. In our gut, there’s a pocket (called the cecum) of the large intestine where most of the intestinal microbes live. The microbes that live in the cecum are known as the gut microbiome.


There are more than 1,000 species of bacteria in the gut microbiome. Altogether, these microbes weigh 2-5 pounds (the same weight as the brain), and act as an extra organ in the body. We are first exposed to microbes when we pass through the birth canal, and as we grow, our gut microbiome begins to diversify; the more diverse it is, the more health-supportive it is. As our gut microbiome grows, we can better digest breast milk and fiber, and we also have a stronger immune system (because the gut microbiome communicates with immune cells and therefore impacts how the body responds to infection) as well as better brain health (because the gut microbiome impacts the central nervous system which controls brain function).


When we have an unhealthy gut, we are more susceptible to weight gain, intestinal diseases (like IBS and IBD), high levels of cholesterol, heart disease, and brain impairments. And that’s why it is important that we know the signs of an unhealthy gut; so we can heal our gut before it’s too late! Signs of an unhealthy gut include stomach disturbances (such as gas, bloating, constipation, diarrhea, and heartburn), unintentional weight changes (since the body’s ability to absorb nutrients, regulate blood sugar, and store fat is impaired), sleep disturbances and fatigue (the majority of the body’s serotonin is produced in the gut), skin irritation (inflammation of gut causes proteins to leak into the body), autoimmune conditions (unhealthy gut may increase systemic inflammation and impair proper functioning of the immune system), and food intolerances (due to the poor quality of the gut bacteria).


If you’re experiencing any of these symptoms and want to work on improving your gut health, here are a few things to try: lower your stress level, get enough sleep, eat slowly, stay hydrated (hydration levels impact the mucosal lining of intestines and help to balance good bacteria), take prebiotics and/or probiotics, check for food intolerances, change your diet to one that has less sugars, less processed foods, and more fiber, eat a diverse range of foods (which will help lead to a more diverse microbiome), avoid artificial sweeteners (which stimulate the growth of unhealthy bacteria), try a plant-based diet, eat foods rich in polyphenols, and take antibiotics only when absolutely necessary (they kill the bad and the good bacteria in our gut).


A healthy gut is an ESSENTIAL part of a person’s wellness. If you have any concerns about your gut health, we highly recommend talking to a healthcare professional who works with alternative medicine. With their help, you can make lifestyle changes to get your gut health back on track!



¿Qué es el microbioma intestinal y por qué debería importarnos? Bueno, comencemos hablando del microbioma en su conjunto. Cada ser humano tiene un microbioma, que es la colección de billones de microbios (virus, bacterias, y hongos) que viven en nuestros cuerpos. Algunas de las bacterias en el microbioma causan enfermedades o están relacionadas con ellas, mientras que otras bacterias son esenciales para un sistema inmunológico saludable. La mayoría de los microbios del microbioma existen en nuestros intestinos y en nuestra piel. En nuestro intestino, hay un bolsillo (llamado ciego) del intestino grueso donde viven la mayoría de los microbios intestinales. Los microbios que viven en el ciego se conocen como el microbioma intestinal.


Hay más de 1,000 especies de bacterias en el microbioma intestinal. En total, estos microbios tienen un peso de 1 a 1.5 Kg (el mismo peso del cerebro), y actúan como un órgano adicional en el cuerpo. Primero estamos expuestos a los microbios cuando pasamos por el canal de parto y, a medida que crecemos, nuestro microbioma intestinal comienza a diversificarse; cuanto más diverso es, más favorable para la salud es. A medida que crece nuestro microbioma intestinal, podemos digerir mejor la leche materna y la fibra, y también tenemos un sistema inmunológico más fuerte (porque el microbioma intestinal se comunica con las células inmunes y, por lo tanto, afecta la forma en que el cuerpo responde a la infección), así como una mejor salud cerebral (porque el microbioma intestinal impacta el sistema nervioso central que controla la función cerebral).


Cuando tenemos un intestino no saludable, somos más susceptibles al aumento de peso, enfermedades intestinales (como el SII y la EII), altos niveles de colesterol, enfermedades cardíacas, y problemas cerebrales. Y es por eso que es importante que conozcamos los signos de un intestino no saludable; para que podamos curar nuestro intestino antes de que sea demasiado tarde! Los signos de un intestino no saludable incluyen trastornos estomacales (como gases, hinchazón, estreñimiento, diarrea, y acidez estomacal), cambios de peso involuntarios (ya que la capacidad del cuerpo para absorber nutrientes, regular el azúcar en la sangre, y almacenar grasa está alterada), trastornos del sueño y fatiga (la mayoría de la serotonina del cuerpo se produce en el intestino), irritación de la piel (la inflamación del intestino hace que las proteínas se filtren en el cuerpo), afecciones autoinmunes (el intestino no saludable puede aumentar la inflamación sistémica y afectar el correcto funcionamiento del sistema inmunitario), y los alimentos intolerancias (debido a la mala calidad de las bacterias intestinales).


Si experimentas alguno de estos síntomas y deseas trabajar para mejorar tu salud intestinal, aquí hay algunas cosas que puedes probar: reduce tu nivel de estrés, duerme lo suficiente, come lentamente, manténte hidratado (los niveles de hidratación afectan el revestimiento de la mucosa de los intestinos y ayuda a equilibrar las bacterias buenas), toma prebióticos y / o probióticos, verifica las intolerancias alimentarias, cambia tu dieta a una que tenga menos azúcares, menos alimentos procesados, ​​y más fibra, come una amplia gama de alimentos (lo que ayudará a conducir a un microbioma más diverso), evita los edulcorantes artificiales (que estimulan el crecimiento de bacterias no saludables), prueba una dieta basada en plantas, come alimentos ricos en polifenoles, y tome antibióticos solo cuando sea absolutamente necesario (matan las bacterias malas y buenas en nuestro intestino).


Un intestino sano es una parte ESENCIAL del bienestar de una persona. Si tienes alguna inquietud sobre tu salud intestinal, te recomendamos que hables con un profesional de la salud que trabaje con medicina alternativa. Con su ayuda, puedes hacer cambios en el estilo de vida para recuperar tu salud intestinal!

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